De siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas. En verdad, si tú eres el comparado con algo o alguien es totalmente cierto, más aún cuando se hace para humillar. La gracia está cuando la comparación se hace sobre otra cosa o persona que no eres tú. Otras veces este recurso de lengua nos describe cualidades de una manera tan exacta, que me río yo de todos los adjetivos calificativos habidos y por haber.
Para muestra un botón:
Para muestra un botón:
Ya veis porque...
- Más corto que las mangas de un chaleco. (esto se le dice a uno cuando es bastante tonto)
- Menos luces que una patera. (esto es más para una persona que aparentemente es inteligente, pero tiene salidas un poco estúpidas de vez en cuando. Evidentemente las pateras no tienen luces para no ser localizadas por las fuerabordas de la Guardia Civil.)


he aquí Reiziger. La foto no está trucada. Es real. Si le pega un bocao a una esquina te hace un kiosko.
Saludooooos, byeee